En mi niñez, mi juego favorito era celebrar los cumpleaños a mis osos. Los vestía con bonetes y les preparaba una torta de alfajor con una velita, en mi imaginación, ellos soplaban. Me encantaba pensar cada festejo y cuidar los detalles. Sin saberlo, ahí empezaba a nacer una pasión que años después se convertiría en una parte muy importante de mi vida.

Mi paso por Relaciones Públicas y Diseño de Indumentaria me dejó aprendizajes que hoy forman parte de mi manera de crear. Amo la decoración, las celebraciones y viajar para descubrir lugares nuevos que me inspiren.

Creo que los detalles tienen el poder de hacer especiales los momentos.

En 2016, la llegada de mi hijo Vicente, me impulsó a transformar esa pasión en un proyecto propio. Así nació Tribu Mágica, un emprendimiento que fui construyendo con mucho cariño y dedicación.

Hoy creo pijamadas, experiencias de glamping y noches de cine bajo las estrellas.

En cada propuesta disfruto imaginar un pequeño mundo donde todo invite a soñar, jugar y compartir.

Creo que la infancia merece ser cuidada y celebrada. Me emociona pensar que esos momentos puedan convertirse en recuerdos únicos y felices que los niños atesoren por siempre.

Soy Romina, creadora de Tribu Mágica.